La Palme … solo el nombre ya hace soñar… Playa salvaje, salinas, pueblo medieval fortificado… ¡Mejor ir directamente para ver toda la belleza en persona! La Palme y sus múltiples facetas…

La playa de Rouet

La Palme puede jactarse de contar con una de las playas salvajes más bonitas a las puertas de los Corbières marítimos. Esta playa de arena fina, en plena naturaleza, se extiende en 2 km y medio entre la playa de Port-la-Nouvelle y la de La Franqui, conocida como «Les Coussoules».

Plage de la La Palme ©G.Romero-Office de Tourisme du Grand Narbonne
La Palme et sa plage du Rouet ©Carole Esquirol-Office de Tourisme du Grand Narbonne-ADT de l'Aude

Bañistas, surfistas, kitesurfistas, pero también paseantes y cazadores de imágenes se deleitarán de este lugar en el que destaca la naturaleza.
Podéis pasear alrededor del estanque, contemplar el paisaje excepcional, disfrutar de las vistas, deteneros un momento, hacer una pausa y mirar el baile de los kitesurfistas y windsurfistas que os harán girar con sus alas y sus velas.

La salina

La salina es el encuentro entre el agua dulce y el agua salada.

Los reflejos del sol y el viento harán aparecer el oro blanco, ¡nombre poético para referirse a la sal! Blancas, rosas y saladas, las extensiones de tierra se codean delicadamente, entre el mar y la garriga, para el gran disfrute de la vista, con el acantilado de Leucate de fondo.

Para disfrutar por completo de la salina de La Palme, subid a bordo del trenecito o la calesa y así contemplar este magnífico lugar protegido. Un paisaje excepcional con vistas infinitas.

Patrimonio cultural

Antiguamente La Palme era un pueblo fortificado. Aún quedan bonitos vestigios como las antiguas puertas fortificadas de la ciudad, la barbacana, el puente levadizo y la torre del reloj, todos ellos clasificados como Monumentos Históricos.

Les capitelles des carriers à La-Palme ©G.Romero
Los «capitelles», pequeños refugios de piedra seca, siguen en pie en los alrededores del pueblo.

Entre viñas y garriga se encuentra la pequeña capilla de Saint Pancrace, cerca del pueblo y de la antigua Via Domitia. Un paseo tranquilo por las callejuelas de La Palme y quedaréis seducidos para siempre…

¿Lo sabías?
Los «capitelles» servían de refugio para los trabajadores de la cantera.
En el pueblo aún se mantienen en muy buen estado tres «capitelles».

La porte de la Barbacane à La Palme ©Bulle-c
Las Claus de la Paumo à La Palme ©Agnès Mil

¡La Palme es un pueblo vivo! «L’été des Artistes» a mediados de julio, la fiesta de la sal el tercer viernes del mes de julio, y la imprescindible fiesta medieval «Las Claous de la Paumo» (el segundo viernes del mes de agosto), os hará revivir la tradición medieval del municipio.