Alet-les-Bains

Situado en el sur de Carcassonne, entre Limoux y Quillan y en el corazón del Alto Valle del Aude Alet-les-bains con sus típicas casas de madera, sus murallas, su magnífica abadía, un lugar ideal para una estancia de descanso.

El agua mineral de Alet-les-Bains extrae sus características físico-químicas de los Pirineos, y se recomienda para luchar especialmente contra las enfermedades digestivas. Sus fuentes han sido famosa desde la antigüedad, y se dice que el propio Carlomagno vino a sanar a su tripa!

Camurac

Unica estación de los Pirineos del Aude, Camurac reune el encanto de un pueblo de montaña con la práctica del esquí. Estación de dimensiones humanas con magníficos paisajes, es el marco ideal para unas vacaciones dinámicas y deportivas o tranquilas y de descanso. Poder esquíar dentro de una naturaleza intacta... es la ambición de Camurac.

Paseos en raquetas, esquí de fondo, BTT, cine y puesta en forma a 20 Km.

Pistas verdes, azules, rojas y negras,  remontes, cañones de nieve, escuela de esqu, actividades nórdicas, espacio principiantes, pista de trineo.
En la cima de las pistas : sala picnic- snack-bar - puesto de socorro.
Entre el pueblo y la estación : alquiler de material - bar - restaurante.

Carcassonne

Carcassonne se encuentra en la encrucijada de dos grandes ejes de circulación utilizados desde la antigüedad, el eje este-oeste del Atlántico al Mediterráneo, y el eje norte-sur uniendo el macizo Central a España.

Desde la baja ciudad hasta la alta, los paseantes solitarios o acompañados pueden admirar vestigios con más de dos mil años de historia, dejados sucesivamente por romanos, visigodos, sarracenos y otros cruzados. La ciudad conoció un esplendor excepcional bajo la dinastía de los Trencavel (de 1089 a 1209), periodo en el cual se desarrollo el catarismo. No se pierda, el castillo Condal y su museo lapidario, la basílica de Saint Nazaire, las puertas Narbonesas, la torre del Tréseau. Un paseo por el palenque le producirá sin duda una sensación increíble.

Cruzada por el Canal du Midi, el río Aude también la riega. Verdadera joya de la región, la ciudad medieval es la mayor ciudad fortificada de Europa que sigue en buen estado. Posee dos gigantescas murallas flanqueadas, cada una de ellas por veintiseis torres, a lo largo de casi 3 Kms. Desde la baja ciudad hasta la alta, los paseantes solitarios o acompañados pueden admirar vestigios con más de dos mil años de historia, dejados sucesivamente por romanos, visigodos, sarracenos y otros cruzados. La ciudad conoció un esplendor excepcional bajo la dinastía de los Trencavel (de 1089 a 1209), periodo en el cual se desarrollo el catarismo. No se pierda, el castillo Condal y su museo lapidario, la basílica de Saint Nazaire, las puertas Narbonesas, la torre del Tréseau. Un paseo por el palenque le producirá sin duda una sensación increíble.

La ciudad baja fue creada en la orilla derecha del río Aude tras la cruzada, sobre un tablero de damas que en la actualidad sigue siendo visible. Sus animadas calles comerciales, sus populosas plazas y sus palacetes también merecen una visita. Carcassonne es, sin duda, uno de los testimonios más bellos de la historia del Aude.

Castelnaudary

Castelnaudary es una pequeña ciudad tranquila,  situada en un patrimonio de excepción: el Canal du Midi. Su reflejo puede verse en el  Grand Bassin, entre las esclusas de St-Roch y l’Ile de la Cybèle. Hoy día, el tráfico comercial ha dejado paso a la navegación deportiva, balizada con una agradable serie de esclusas y de pequeños puentes. Castelnaudary se ha convertido en el más importante puerto del Canal du Midi.

El casco antiguo de la ciudad de ladrillo, dominando la planicie del Lauragais, es la capital mundial del Cassoulet. El imponente colegial Saint Michel, domina la ciudad, y está rodeado de un verdadero laberinto de callejuelas antiguas , casas con entramados y palacetes del siglo XVIII, que dan prueba del valioso pasado mercantil de Castelnaudary. El Juzgado, el molino de Cugarel y el gran estanque, son los lugares más destacables.

Caunes-Minervois

Pequeño pueblo situado alrededor de su gran abadía. Pero, además de su abadía, Caunes Minervois cuenta con los vestigios de una muralla, y un extraordinario patrimonio arquitectónico. Magníficos palacetes (Hôtel de Sucard, hôtel d'Alibert), constituyen de esta forma el mejor ejemplo de arquitectura urbana del renacimiento en el Aude.

Las canteras de mármol (cantera del Rey) contribuyeron durante mucho tiempo a la riqueza y al renombre de la ciudad. El mármol rojo de Caunes fue utilizado para la construcción de las columnas del Gran Trianon de Versalles, para la opera Garnier de París, o incluso el arco de triunfo del Carrousel en el Louvre.

Cerca del pueblo se encuentra el retiro de Notre Dame du Cros, a los pies de las gargantas de Argent Double, lugar agradable para pasear, y muy apreciado para los adeptos de la escalada. 

Fanjeaux

Fanjeaux es un espléndido mirador sobre la llanura del Lauragais. Situado en una colina rocosa, sus vestigios arquitectónicos dan viva fe de la lucha que sostuvieron católicos y cátaros. El obispo cátaro Guilhabert de Castres se estableció en este lugar para dirigir una casa de mujeres cátaras provenientes especialmente de la nobleza.

Santo Domingo de Gúzman fundó su primera comunidad y se instaló en Fanjeaux.

Pocos vestigios quedan de la muralla medieval rodeada de foso y protegida por torres. El convento de los Hermanos Predicadores, actual convento de las Hermanas Dominicas, la iglesia del siglo XIII, la casa del Milagro, el mercado, la casa de Santo Domingo, el Seignadou son los puntos de interés más destacados del pueblo.

Lagrasse

A medio camino entre Carcassonne y Narbonne, ubicado en el valle del Orbieu en los viñedos de los Corbières, Lagrasse, uno de los"Pueblos más bellos de Francia", se caracteriza por su rico patrimonio.

Antigua capital de los Corbières el pueblo está conectado a la abadía de Sainte Marie por el puente viejo, y conserva todo su encanto medieval con sus casas antiguas, su plaza central con el mercado cubierto de 1315, sus palacetes del siglo XVII y XVII, las murallas.

El pueblo ofrece una intensa vida cultural y festiva todo el ano con conciertos, exposiciones, banquetes del libro...

Lézignan-Corbières

Esta ciudad, punto de partida de muchos descubrimientos, ofrece un rico y variado patrimonio.

Patrimonio cultural para explorar las calles del casco antiguo de Lézignan, sus fachadas viejas y la iglesia de Saint Félix de Gérone.
la Casa Gibert también ofrece exposiciones de arte y encuentros culturales de calidad.

Patrimonio gastronómico,  a la sombra de los plátanos en la Avenida de la República, donde encontrará todos los miércoles el mercado con puestos llenos de ingredientes de origen local.

Patrimonio natural : no te olvides el senderismo y la bicicleta para ir a descubrir los bosques de pinos de 400 hectáreas y la garriga fragante.
Y durante todo el año, varias citas, culturales, deportivas, de ocio y festivo ... están programadas para el placer de disfrutar!

Limoux

Célebre por su Carnaval ancestral (Cada año, cada fin de semana, de enero a abril) e incluso su famosa Blanquette, el más antiguo vino blanco espumoso del mundo, Limoux sigue siendo una pequeña ciudad muy agradable de visitar, cuyo valioso patrimonio (plaza con Arcadas, palacetes, casas con entramado de madera) seducirá a los aficionados de historia.

También es el punto de salida ideal para practicar numerosas  actividades al aire libre, senderismo o deportes en aguas vivas, en el Alto Valle del Aude.

Montolieu, Pueblo del Libro

Montolieu, en el Cabardès-Montaña Negra, el "Monte de los olivos", ésta es la significación de Montolieu en occitano. Construido sobre un promontorio sobre las gargantas de Alzeau y de la Dure, tuvo una historia agitada y conoció un largo periodo de prosperidad. Colbert (ministro de Luís XIV) decidió instalar en este lugar la manufactura real de telas, cuyo edificio todavía podemos admirar.

En la actualidad Montolieu es el pueblo "del libro", libreros de libros nuevos y viejos, artesanos comparten las callejuelas medievales de la villa, donde se organizan mercadillos de libros, el tercer domingo de cada mes.

No se pierda la visita del Museo Michel Braibant, así como el Molino de papel de Brousse y Villaret, a 8 km. de Montolieu.

Narbonne

Narbonne, Ciudad de Arte e Historia, constituye actualmente uno de los destinos más importantes del Sur de Francia.

Entre el Canal de la Robine, mar y estanques, se proponen múltiples actividades a los visitantes: cruceros fluviales por el Canal de la Robine, senderismos,  a caballo o en BTT, múltiples manifestaciones culturales  descubrimiento del patrimonio…

Gastrónomos, sibaritas y aficionados de buenos platos, también podrán descubrir en Narbonne las buenas direcciones (restaurantes tradicionales, mercados, viticultores…) emblemáticos del arte de vivir mediterráneo.

No debe perderse, la Plaza del Ayuntamiento, en la que un día se puso una porción de la Via Domitia, el excepcional conjunto monumental del Palacio de los Arzobispos y de la catedral Saint Just y Saint Pasteur, el Museo de Arte e Historia y el Museo Arqueológico y sus colecciones antiguas, que forman parte de las más valiosas de Europa, el Horreum Romano y la Casa Natal de Charles Trenet.

Quillan

Quillan es capital turística y geográfica de los Pirineos del Aude.

Situada al pie de los Pirineos, Quillan, en el Alto Valle del  Aude constituye un centro de excursiones muy pintoresco para toda esta región: espectaculares bosques del País de Sault, de Fanges, de Roquefortès, gargantas y desfiladeros del Aude, de la Pierre-Lys, de Rébenty, del Agly, Corbières meridionales.

Base internacional de deportes de aguas vivas, Quillan es asimismo la base de senderismos en el Alto Valle y en los Pirineos del Aude.

Rennes-le-Château

Rennes le Château está situado cerca del Alto Valle del Aude, a 40 km de Carcassonne, con una panorámica excepcional y con sus ya famosos misterios, el menor de los cuales no es el del abad Saunière, que parece ser habría encontrado a finales del siglo XIX un fabuloso tesoro durante las obras realizadas en la iglesia del pueblo con documentos "tan importantes que podrían cambiar la faz del mundo".

Visita de la iglesia Sainte Marie Madeleine, reconstruida sobre vestigios románicos (siglo XI) y del espacio Bérenger Saunière, museo sobre la historia del pueblo y de la región.

Rennes-les-Bains

Situada a 48 km de Carcassonne y a 20 km de Limoux, es la reina de las estaciones, por la calidad de sus aguas reconocida desde la época de los galos y los visigodos.

El origen de Rennes-les-Bains se remonta a la antigüedad. La presencia de vestigios hallados en el suelo (restos de edificios y piscinas, monedas) deja suponer que esta estación termal era frecuentada en su tiempo por la colonia romana de Narbonne. En la actualidad, sigue siendo una estación que goza de un clima agradable con manantiales con virtudes curativas.

Una estancia en Rennes-les-Bains está indicado para las personas que padecen reuma, gota, artrosis y artritis.

El instituto para recuperar la forma muestra que la estación ha sabido adaptarse a la evolución de las técnicas de balneoterapia. El instituto propone estancias de una semana donde se conjuga el deporte con los tratamientos adaptados, apropiados a cada visitante, con el descubrimiento de la región, etc…

Si Rennes-les-Bains alberga únicamente 224 habitantes, sin embargo acoge 1.500 bañistas y otros tantos turistas cada temporada…

Rennes-les-Bains es también un punto de partida ideal para visitas a los castillos y abadías de la zona...